CHOTA: HISTORIA DE UN ORIGEN POR INVESTIGAR

CHOTA: HISTORIA DE UN ORIGEN POR INVESTIGAR

Territorio, población indígena, reducciones coloniales y el debate sobre la fundación española

Introducción

La historia del origen de Chota constituye uno de los temas que merece mayor atención dentro de la historia regional de Cajamarca. Durante décadas, la tradición local ha atribuido la fundación española de la ciudad al 1 de noviembre de 1552. Sin embargo, la investigación histórica plantea interrogantes sobre la documentación que respalda esa fecha y sobre el proceso mediante el cual se formó el pueblo colonial.

Para comprender el problema es necesario examinar diferentes fuentes: los vestigios arqueológicos de la región, las divisiones territoriales indígenas, las primeras visitas españolas, las encomiendas, las reducciones impulsadas durante el gobierno del virrey Francisco de Toledo y los registros administrativos y religiosos de finales del siglo XVI.

Una de las hipótesis más relevantes sostiene que el pueblo de Todos los Santos de Chota se habría constituido entre 1574 y 1580 como resultado de la reorganización de poblaciones indígenas, especialmente de la población vinculada a Todos los Santos de Llaucán.

Esta interpretación, propone una explicación diferente de la fundación tradicional. No obstante, debe ser evaluada mediante el análisis crítico de los documentos, sin confundir una hipótesis histórica con un hecho demostrado en todos sus detalles.

La pregunta fundamental no es únicamente en qué año se fundó Chota, sino cómo se transformó este territorio desde la época prehispánica hasta convertirse en un pueblo integrado a la administración colonial.

1. Antes de la conquista: un territorio con historia propia

La historia de Chota no comienza con la llegada de los españoles. El territorio de la actual provincia conserva evidencias arqueológicas de sociedades que lo habitaron durante diferentes periodos de la historia prehispánica.


Sitios como Pacopampa, la chullpa del Condorcaga, Cerro El Suro, Diablo Pungo, Negropampa, Chingueray y otros lugares de interés arqueológico permiten investigar las formas de ocupación humana, las prácticas funerarias, la producción cerámica, las expresiones simbólicas y las relaciones culturales desarrolladas en la región.

Estos sitios no corresponden necesariamente a una misma época ni a una sola sociedad. Su estudio exige establecer cronologías y analizar las características de sus construcciones, materiales y contextos arqueológicos.

La cerámica, por ejemplo, puede proporcionar información sobre las técnicas de producción, las tradiciones locales y los contactos entre distintas poblaciones. Sin embargo, compartir un estilo cerámico no significa necesariamente pertenecer a una misma entidad política.

Del mismo modo, las estructuras funerarias y los monumentos arqueológicos permiten estudiar las prácticas sociales y religiosas, pero no siempre revelan directamente los nombres de los grupos que los construyeron.

Por ello, la historia prehispánica de Chota debe reconstruirse mediante la combinación de arqueología, análisis del paisaje y estudios históricos.

La existencia de una larga ocupación humana en el territorio no demuestra por sí sola que el actual núcleo urbano de Chota ya existiera con la misma configuración durante la época incaica. Para establecerlo se necesita evidencia específica sobre el asentamiento.

Es necesario distinguir entre la historia del territorio, la historia de sus poblaciones y la formación posterior del pueblo colonial.


2. La organización territorial indígena: Cajamarca, Bambamarca y Huambos

Uno de los problemas centrales para comprender el origen de Chota es establecer cómo se organizaban las poblaciones indígenas antes y después de la conquista española.

Las divisiones administrativas del siglo XVI no deben trasladarse automáticamente al mapa político actual ni identificarse sin más con las divisiones del periodo incaico.

2.1. La organización de Cajamarca

Los estudios de etnohistoria han reconstruido una organización indígena en la que aparecen unidades denominadas guarangas y pachacas.

Estos términos se utilizaron para identificar grupos y organizar distintas relaciones de autoridad, tributación y pertenencia comunitaria. Sin embargo, las estructuras registradas por los españoles pudieron experimentar modificaciones durante la conquista y la reorganización colonial.

Las autoridades indígenas, conocidas en las fuentes como curacas o caciques, conservaron funciones importantes, aunque sus atribuciones se transformaron bajo el dominio español.

Los estudios de Waldemar Espinoza Soriano sobre Cajamarca constituyen una referencia importante para comprender estas relaciones y la transición entre la organización indígena y el orden colonial.


2.2. ¿Qué relación tenía Chota con la guaranga de Bambamarca?

Waldemar Espinoza Soriano sostiene que el pueblo colonial de Chota estuvo vinculado a la guaranga de Bambamarca, dentro del ámbito de Cajamarca, y no a la provincia de los Huambos.

Esta interpretación se basa en el análisis de las visitas coloniales, las encomiendas, los repartimientos y las relaciones de pueblos.

Jesús Carranza en su estudio Cutiri, Querogoto, Hachan, Mullibamba: pueblos de la provincia de los Guambos, en Cajamarca-Perú. Siglos XVI-XVIII, Carranza examina la organización territorial de los Huambos y la diferencia entre ese ámbito y el de Cajamarca.

Según su reconstrucción, el pueblo colonial de Chota estuvo relacionado con la guaranga de Bambamarca y con las autoridades indígenas de Cajamarca.

La propuesta es importante porque demuestra la necesidad de estudiar las jurisdicciones históricas a partir de las fuentes de cada época, sin suponer que las divisiones provinciales actuales existieron de la misma manera en tiempos prehispánicos.

No obstante, la documentación colonial no equivale a un mapa completo de las fronteras políticas del periodo incaico. Para reconstruirlas es necesario contrastar las visitas, las relaciones de encomiendas y los testimonios sobre las autoridades indígenas.


2.3. La relación entre Cajamarca y Huambos

La instrucción de Francisco Pizarro a Cristóbal de Barrientos, fechada el 4 de junio de 1540, menciona las provincias de los Huambos, Cajamarca y Huamachuco como ámbitos que debían ser visitados.

Esta diferenciación constituye un dato importante para comprender la organización territorial reconocida por las autoridades españolas durante los primeros años de la conquista.

Sin embargo, las categorías españolas de provincia, repartimiento, encomienda y jurisdicción no siempre correspondían exactamente a las divisiones políticas indígenas anteriores.

Por ello, el estudio de la relación entre Cajamarca y Huambos exige examinar tanto la documentación temprana como los cambios posteriores producidos por la administración colonial.

La interpretación de Waldemar Espinoza, Carranza Rimarachin y otros sitúan a Chota dentro del ámbito de Cajamarca, vinculada a Bambamarca, y no como uno de los pueblos originarios del repartimiento de los Huambos.

Esta conclusión debe entenderse como una reconstrucción histórica sustentada en las fuentes coloniales, no como una descripción definitiva de todas las fronteras políticas de la época incaica.


3. La visita de Cristóbal de Barrientos de 1540

La visita encomendada a Cristóbal de Barrientos constituye una de las fuentes más importantes para estudiar las primeras décadas del dominio español en el norte peruano.

El 4 de junio de 1540, Francisco Pizarro emitió instrucciones para que Barrientos visitara las provincias de los Huambos, Cajamarca y Huamachuco.

Waldemar Espinoza Soriano estudió este documento en su trabajo El primer informe etnológico sobre Cajamarca: 1540.

La visita tenía objetivos administrativos y económicos. Entre ellos se encontraban investigar los tributos que las poblaciones habían entregado al Estado inca, conocer los recursos disponibles en la región e identificar las obligaciones tributarias que podían establecerse bajo el nuevo régimen.

La documentación resultante permite aproximarse a las poblaciones, autoridades y recursos que interesaban a las primeras autoridades españolas.


¿Qué aporta a la historia de Chota?

La visita permite comprender el contexto territorial en el que se encontraba la región durante los primeros años coloniales.

También ayuda a distinguir los ámbitos de Cajamarca y Huambos, cuya relación resulta fundamental para reconstruir la historia de la provincia de Chota.

Sin embargo, es importante evitar una conclusión apresurada: que un lugar no aparezca mencionado en una relación no demuestra automáticamente que estuviera deshabitado.

Los documentos coloniales se elaboraban con objetivos concretos. Podían registrar determinados pueblos, autoridades o categorías tributarias y omitir otros lugares que no formaban parte del objeto inmediato de la visita.

Por ello, la ausencia de una mención a Chota en una fuente específica no demuestra por sí sola que el territorio careciera de población ni que no existiera allí ningún asentamiento.

La visita de 1540 constituye una fuente fundamental para reconstruir la organización colonial temprana, pero no resuelve por sí sola la fecha de formación del pueblo de Chota.


4. Las encomiendas y la transformación de las poblaciones

Después de la conquista, los españoles establecieron el sistema de encomiendas, mediante el cual determinados españoles recibían derechos sobre el tributo de grupos indígenas, bajo obligaciones definidas por la legislación colonial.

Las encomiendas no deben confundirse con las propiedades territoriales modernas. Su organización cambió con el tiempo y estuvo relacionada con las disputas entre encomenderos, las decisiones de las autoridades españolas y la actuación de los curacas indígenas.

Los estudios sobre la encomienda de Cajamarca, como el de Julio Jeinner André Hernández Velásquez, permiten analizar las relaciones entre encomenderos, caciques y poblaciones indígenas durante el periodo 1540-1609.


¿Por qué son importantes para Chota?

Las encomiendas ayudan a explicar cómo se identificaban las poblaciones, cómo se organizaba el tributo y cómo se establecían las relaciones entre las autoridades coloniales y los grupos indígenas.

También permiten comprender por qué determinados nombres de pueblos aparecen en unos documentos y cambian o desaparecen en otros.

Una población podía figurar bajo diferentes denominaciones según el objetivo de la visita, la encomienda a la que estaba vinculada, la autoridad indígena correspondiente o el lugar donde se encontraba concentrada.

Por esta razón, reconstruir la historia de Chota exige estudiar una secuencia de documentos y no depender únicamente de una referencia aislada.

La diferencia entre las encomiendas de Cajamarca y Huambos resulta especialmente relevante para evaluar la posición de Chota dentro de la organización colonial.


5. Las visitas de 1567: Llaucán antes de las reducciones toledanas

Las visitas coloniales constituyen una fuente fundamental para estudiar la población indígena de Cajamarca y sus transformaciones durante el siglo XVI.

La visita de 1567, relacionada con Gregorio González de Cuenca, permite aproximarse a la situación de diferentes pueblos y a la organización de sus poblaciones.

En la investigación sobre el origen de Chota, esta documentación adquiere importancia por las referencias a Todos los Santos de Llaucán.

Los estudios posteriores han destacado registros de 1567 que permiten identificar población vinculada a Llaucán y establecer una comparación con las cifras y denominaciones de años posteriores.

No obstante, cualquier comparación demográfica debe distinguir entre las categorías utilizadas por los documentos. El número de tributarios, el de varones sujetos al tributo y el total de habitantes no son cifras equivalentes.

La documentación de 1567 es importante porque permite estudiar la situación anterior a la generalización de las reducciones toledanas.

Para establecer con precisión qué ocurrió después en Llaucán y Chota, es necesario contrastarla con las visitas de 1571-1572, los registros de 1578 y las relaciones administrativas de la década de 1580.


6. Chota en la visita de 1571-1572

Las visitas de Cajamarca de 1571-1572 y 1578, publicadas por el Instituto de Estudios Peruanos, son fuentes esenciales para reconstruir las poblaciones indígenas de la región.

Estos documentos contienen información sobre pueblos, autoridades y categorías demográficas. Su análisis permite estudiar las transformaciones territoriales ocurridas durante las primeras décadas de la administración colonial.


6.1. La referencia a Chota

En el itinerario de la visita de 1571-1572 aparece una referencia a Chota con fecha del 1 de noviembre de 1571.

Esta mención constituye un dato importante porque demuestra que el nombre de Chota aparece en la documentación colonial anterior al periodo de 1574-1580 propuesto para la consolidación del pueblo de reducción.

Sin embargo, es necesario precisar qué significa esta aparición.

La presencia de Chota en un itinerario no demuestra automáticamente que ya tuviera todas las características de un pueblo colonial plenamente organizado. Tampoco prueba que el lugar estuviera deshabitado antes de esa fecha.

Para interpretar la referencia se debe considerar el lenguaje utilizado por el documento, la finalidad de la visita y la situación administrativa del asentamiento.


6.2. Chota como «asiento y estancia»

En los estudios sobre el origen del pueblo se ha destacado una referencia de 1571 que identifica a Chota como «asiento y estancia de Chota».

Juan Tapia utiliza esta expresión para proponer que el lugar habría existido como un asentamiento previo a la consolidación del pueblo de reducción.

Su reconstrucción plantea que un posible tambo real o asentamiento anterior pudo facilitar el establecimiento del nuevo pueblo colonial.

Esta interpretación es relevante, pero requiere una distinción: la expresión «asiento y estancia» no demuestra por sí sola que existiera un tambo real incaico. Esa identificación necesita evidencias adicionales.

Lo que puede afirmarse con prudencia es que la referencia documental merece ser estudiada como parte de la historia del asentamiento y de su posterior transformación.


6.3. Las cifras de Chota y Llaucán

La hipótesis de la reducción de Llaucán a Chota utiliza como uno de sus argumentos la diferencia entre la población registrada en ambos lugares.

Según la reconstrucción presentada por Carranza Rimarachín y retomada por Tapia, Llaucán aparece asociado a una población mucho mayor, mientras que en un registro relacionado con Chota se consigna una cifra reducida.

El contraste es relevante porque puede ayudar a explicar por qué los investigadores plantean que Chota se convirtió en un nuevo centro de concentración de población indígena.

Sin embargo, una cifra aislada no equivale necesariamente al total de habitantes de una localidad. Es indispensable verificar la categoría demográfica registrada y el alcance territorial del documento.

Por ello, el contraste entre Llaucán y Chota constituye un indicio que debe analizarse junto con otras fuentes, no una prueba independiente de que toda la población de Llaucán fuera trasladada. 


7. La hipótesis de Todos los Santos de Llaucán y la formación de Chota

Una de las propuestas más importantes para explicar el origen del pueblo colonial de Chota es la hipótesis de que su establecimiento estuvo relacionado con la reducción y el traslado de población indígena desde Todos los Santos de Llaucán.

Esta interpretación fue desarrollada por Jesús Carranza Rimarachín en su obra Cutiri, Querogoto, Hachan, Mullibamba: pueblos de la provincia de los Guambos, en Cajamarca-Perú. Siglos XVI-XVIII, publicada en 2019.

Posteriormente, Juan Tapia retomó esta propuesta y desarrolló una reconstrucción más específica en De la fundación española a la reducción de indios: desenredando la historia de Chota.


7.1. ¿Qué plantea la hipótesis?

Carranza Rimarachín sostiene que el pueblo de Todos los Santos de Chota apareció entre 1574 y 1580 como consecuencia del proceso de reducción de Todos los Santos de Llaucán.

Según su interpretación, las autoridades coloniales impulsaron la concentración de población indígena en Chota y modificaron la condición administrativa de Llaucán.

La propuesta se relaciona con las políticas de reducción desarrolladas durante el gobierno del virrey Francisco de Toledo, cuyo objetivo era reunir a las poblaciones indígenas en pueblos organizados para facilitar la evangelización, el control administrativo y la recaudación tributaria.

La hipótesis no se limita a plantear que ambos pueblos pertenecían a una misma región. Propone una relación histórica más concreta: una parte importante de la población indígena vinculada a Llaucán habría sido trasladada al asentamiento de Chota durante el proceso de reducción.


7.2. ¿Qué población habría formado el nuevo pueblo?

En su reconstrucción, Carranza Rimarachín relaciona la población de Todos los Santos de Llaucán con diversas pachacas de la guaranga de Bambamarca, entre ellas Ychicán, Bambamarca, Tacabamba, Quiden, Guangamarca, Curocchuc, Ambagay, Pisso y Tingomayo.

También menciona población procedente de otras guarangas y grupos vinculados a diferentes encomiendas.

Esta propuesta intenta explicar la composición de la población que habría quedado reunida en el pueblo colonial de Chota.

Sin embargo, la lista debe entenderse como parte de una reconstrucción histórica basada en documentos. No constituye, por sí sola, un padrón definitivo de todas las familias que participaron en el traslado.

Para determinar la composición exacta de la población sería necesario contrastar las denominaciones, los padrones y las relaciones demográficas de cada fuente.


7.3. ¿Por qué se habría elegido Chota?

Carranza Rimarachín y Tapia plantean que la elección de Chota pudo responder a razones administrativas, económicas y estratégicas.

Entre los factores considerados se encuentran:

- La ubicación del asentamiento y su conexión con diferentes caminos.

- La posibilidad de facilitar el tránsito entre distintos territorios.

- Las condiciones para desarrollar actividades ganaderas.

- La conveniencia de reunir a la población en un núcleo de mayor control administrativo.

- La facilidad para organizar la evangelización y la recaudación tributaria.

- La posición de Chota respecto de los caminos que conectaban Cajamarca, los Huambos y otras regiones.

Tapia añade la hipótesis de que el lugar pudo contar con un tambo real o asentamiento anterior, que habría facilitado el establecimiento del nuevo pueblo.

Estas explicaciones son plausibles dentro del contexto de las reducciones, pero no todas se encuentran demostradas por un documento que exponga directamente las razones de la elección del lugar.

Por ello, deben presentarse como interpretaciones históricas y no como declaraciones explícitas de las autoridades coloniales.


7.4. ¿Qué ocurrió con Llaucán?

Según la reconstrucción de Carranza Rimarachín, Llaucán habría dejado de figurar como pueblo con la misma condición anterior y habría pasado a ser identificado como estancia o asiento, mientras que Todos los Santos de Chota aparece posteriormente como pueblo.

La secuencia es importante porque permite formular una explicación sobre la relación entre ambas localidades y el cambio en la distribución de la población.

Sin embargo, que un lugar deje de aparecer bajo una denominación en determinados documentos no demuestra automáticamente que todos sus habitantes lo abandonaran.

Los cambios en los registros también pueden reflejar modificaciones administrativas, variaciones jurisdiccionales o nuevas formas de nombrar un asentamiento.

La hipótesis del traslado debe contrastarse con documentos que permitan determinar qué población se movió, en qué momento y bajo qué autoridad.


7.5. ¿Está demostrado el traslado?

La hipótesis de Llaucán constituye una explicación relevante para investigar el origen del pueblo colonial de Chota y se apoya en la comparación de visitas, denominaciones y registros demográficos.

No obstante, es necesario distinguir entre una reconstrucción histórica fundamentada y la existencia de un documento que describa expresamente el traslado.

Para establecer con mayor precisión la magnitud del proceso sería importante localizar y estudiar:

1. Una orden de reducción que identifique expresamente a Llaucán y Chota.

2. Padrones anteriores y posteriores que permitan comparar la composición de ambas poblaciones.

3. Documentos sobre tierras, litigios y testimonios que mencionen los desplazamientos.

4. Registros que identifiquen a los curacas y las autoridades indígenas involucradas.

5. Evidencias que permitan determinar si el traslado fue total, parcial o parte de una reorganización más amplia.

La hipótesis es importante, pero la magnitud exacta del movimiento y su cronología requieren continuar siendo contrastadas con las fuentes.


8. Las reducciones durante el gobierno de Francisco de Toledo

Durante el gobierno del virrey Francisco de Toledo, entre 1569 y 1581, se impulsó una reorganización de las poblaciones indígenas del virreinato.

Las reducciones buscaban concentrar a la población en pueblos donde las autoridades coloniales pudieran ejercer con mayor facilidad sus funciones administrativas y religiosas.

Entre sus objetivos estaban facilitar la evangelización, la recaudación del tributo y el control de la población. El proceso también afectó la distribución territorial de numerosas comunidades y modificó las relaciones entre los pueblos, las encomiendas y las autoridades indígenas.

Las reducciones no deben entenderse únicamente como la fundación ceremonial de una localidad en un día determinado. En muchos casos constituyeron procesos prolongados que comprendían visitas, negociaciones, trazado urbano, construcción de edificios religiosos, desplazamientos de población y reorganización de las obligaciones tributarias.

Este contexto ayuda a explicar por qué un pueblo podía aparecer en los documentos de una época con una denominación o condición y, pocos años después, figurar de otra manera.


¿Pudo Chota formarse durante este proceso?

Sí. La hipótesis es compatible con el contexto histórico de las reducciones.

Carranza Rimarachín propone el periodo 1574-1580 para la formación del pueblo colonial de Chota.

Tapia desarrolla una reconstrucción más específica, según la cual el trazado del nuevo pueblo pudo comenzar entre finales de 1573 y los primeros meses de 1574.

También plantea la posibilidad de que la primera misa oficial y la formalización del pueblo se produjeran el 24 de junio de 1574, fecha vinculada a la celebración de San Juan Bautista.

Sin embargo, el 24 de junio de 1574 es una fecha hipotética propuesta por Tapia, no una fecha de fundación acreditada por un acta contemporánea localizada y verificada.

La diferencia es fundamental: una fecha reconstruida a partir de varios indicios no tiene el mismo valor que una fecha consignada expresamente en un documento original.

La conclusión más prudente es que el proceso de reducción de la década de 1570 constituye una explicación importante para investigar la consolidación de Chota como pueblo colonial.


9. Roberto Levillier y la relación de pueblos de 1583

Una referencia documental fundamental para estudiar la historia colonial de Chota se encuentra en Gobernantes del Perú: cartas y papeles, siglo XVI, colección dirigida por Roberto Levillier y publicada en varios tomos durante la década de 1920.

El tomo IX recoge documentación correspondiente al gobierno del virrey Martín Enríquez entre 1581 y 1583.

En la página 210 aparece una relación que permite examinar la organización de las poblaciones indígenas del corregimiento de Cajamarca durante ese periodo.


9.1. ¿Qué información aporta?

La relación distingue el repartimiento de Cajamarca del repartimiento de los Huambos.

En el apartado correspondiente a Cajamarca se enumeran pueblos asociados a la población indígena reducida, entre ellos Chota.

En el apartado de los Huambos aparecen Guambos y Llama.

Esta distinción resulta relevante porque permite comparar la configuración administrativa de los pueblos vinculados a Cajamarca con la correspondiente a los Huambos.

La relación constituye una evidencia de que Chota estaba incorporado a la organización colonial descrita para 1583.


9.2. ¿Qué significa para la historia de Chota?

La presencia de Chota en la relación permite estudiar su situación administrativa dentro del repartimiento de Cajamarca a fines del siglo XVI.

También es compatible con la hipótesis de que el pueblo se consolidó durante las reducciones de la década de 1570.

Sin embargo, el documento no establece por sí solo el año exacto de creación de Chota ni identifica el origen de todos sus habitantes.

Tampoco demuestra que la población de Llaucán fuera trasladada íntegramente.

Por tanto, la relación publicada por Levillier debe considerarse una pieza importante dentro de una reconstrucción más amplia, que incluya las visitas anteriores y los registros posteriores.


9.3. La importancia de distinguir entre documento e interpretación

La fuente de 1583 permite afirmar que Chota figura dentro de la organización colonial de pueblos vinculados a Cajamarca.

La hipótesis de que su formación estuvo relacionada con el traslado de población desde Llaucán procede de la interpretación conjunta de diferentes fuentes, desarrollada por investigadores posteriores.

Ambas afirmaciones están relacionadas, pero no son equivalentes.

La primera describe lo que permite establecer la relación administrativa. La segunda propone una explicación histórica sobre cómo pudo formarse el pueblo.

Mantener esta distinción es esencial para evaluar correctamente la evidencia.


10. Juan López de Velasco y la descripción geográfica de las Indias

Otra fuente importante para estudiar el conocimiento geográfico colonial es Geografía y descripción universal de las Indias, obra de Juan López de Velasco elaborada durante el siglo XVI.

La obra reúne información geográfica y administrativa sobre los territorios americanos bajo dominio español.

Su interés para la historia regional radica en que permite examinar cómo se describían los espacios coloniales y cómo se utilizaban las denominaciones geográficas de la época.

En las referencias a Chota debe distinguirse entre un valle o territorio geográfico y un pueblo organizado como unidad administrativa.

La expresión «valle de Chota», cuando aparece en una fuente, no debe equipararse automáticamente con la ciudad actual ni con los límites de la provincia moderna. Puede referirse a un espacio geográfico o productivo más amplio.

La obra de López de Velasco debe analizarse en conjunto con las visitas, las encomiendas y las relaciones de pueblos, teniendo en cuenta la fecha y el contexto de cada referencia.

Su valor consiste en aportar otra perspectiva sobre la representación geográfica de la región durante las primeras décadas coloniales.


11. Chota a fines del siglo XVI: la visita de Santo Toribio de Mogrovejo


Los registros vinculados a la visita pastoral de Santo Toribio de Mogrovejo permiten estudiar la organización religiosa y poblacional de la región a finales del siglo XVI.

La documentación de 1596 es relevante para comprender la situación de Chota después del periodo en el que se propone la reducción de población desde Llaucán.

En los materiales examinados se recoge para Chota una cifra de 1.890 ánimas, junto con otras categorías demográficas y religiosas.

También se registra una cifra de 598 confirmados en una referencia relacionada con la visita.

Estos números no deben confundirse ni sumarse automáticamente. Las ánimas y los confirmados corresponden a categorías diferentes dentro de la documentación religiosa.

Además, las cifras no equivalen necesariamente al total de habitantes de todo el territorio de la actual provincia de Chota.

La cifra de 1.890 ánimas es importante porque permite aproximarse a la población registrada en Chota a finales del siglo XVI. Para compararla correctamente con las cifras de años anteriores, es necesario comprobar el alcance territorial y la categoría demográfica de cada anotación.


¿Qué demuestra esta documentación?

La visita permite estudiar la situación religiosa y poblacional de Chota dentro de la organización eclesiástica colonial.

En conjunto con las referencias de 1571, 1578 y 1583, ofrece elementos para reconstruir la transformación del pueblo a lo largo de varias décadas.

Sin embargo, la documentación de 1596 no demuestra por sí sola que la población de Chota procediera de Llaucán.

Su importancia reside en permitir estudiar la situación posterior al periodo en que se habría producido la reorganización de las poblaciones indígenas.


12. El problema de la fundación española del 1 de noviembre de 1552


La fecha del 1 de noviembre de 1552 forma parte de la tradición histórica de Chota. No obstante, para evaluarla es necesario distinguir entre la memoria colectiva y la demostración documental de un acontecimiento.

Una fecha repetida durante décadas puede tener gran importancia para la identidad de una comunidad, pero su repetición no sustituye la necesidad de identificar la fuente que permita comprobarla.


12.1. ¿Existe un acta de fundación verificable?

En la documentación examinada para esta reconstrucción no se ha podido verificar un acta original, autenticada y de procedencia archivística comprobada que demuestre de manera concluyente que Chota fue fundada el 1 de noviembre de 1552.

Esto no significa que se haya demostrado que nunca existió un documento semejante. Significa que, con las fuentes revisadas, la fecha no puede considerarse plenamente acreditada mediante un acta contemporánea verificable.

Para autenticar el supuesto documento sería necesario establecer:

- Dónde se conserva el original.

- Quién lo redactó y con qué autoridad.

- Cuál es su procedencia archivística.

- Si la escritura y la forma documental corresponden a la época.

- Si existen copias antiguas independientes.

- Si otras fuentes contemporáneas corroboran el acontecimiento.

Una transcripción moderna o una referencia bibliográfica puede servir como punto de partida para investigar, pero no basta por sí sola para autenticar un documento histórico.


12.2. La relación con fray Juan Ramírez

La tradición sobre la fundación de Chota se ha relacionado con fray Juan Ramírez, religioso agustino vinculado a la evangelización de los Huambos.

Para evaluar esta atribución es necesario estudiar la cronología de sus actividades y la documentación que lo relaciona con las distintas poblaciones de la región.

Que un religioso haya desarrollado actividades evangelizadoras en un territorio no demuestra automáticamente que fundara una localidad concreta en una fecha determinada.

Del mismo modo, la jurisdicción religiosa de una orden puede ayudar a comprender su presencia en una región, pero no sustituye la evidencia específica sobre la fundación de un pueblo.

Por ello, la atribución de la fundación de Chota a fray Juan Ramírez requiere una comprobación documental particular.

La hipótesis de Carranza Rimarachín cuestiona esa atribución al situar la formación del pueblo colonial dentro de las reducciones de la década de 1570, fuera de la interpretación que lo considera un pueblo originario de la provincia de los Huambos.


12.3. ¿Por qué aparecen fechas diferentes?

En la historiografía local se han transmitido distintas fechas relacionadas con el origen de Chota.

Cuando aparecen referencias a 1552, 1559, 1560, 1565 u otras fechas, es necesario determinar si corresponden al mismo acontecimiento o a procesos diferentes.

Podrían referirse a una actividad religiosa, una visita, un asentamiento previo, una reorganización de la población o la constitución de un pueblo colonial.

No es correcto elegir una fecha únicamente porque sea la más conocida ni sustituirla por otra sin comprobar su fundamento documental.

La investigación debe identificar qué fuente sostiene cada fecha, cuándo fue producida y qué acontecimiento describe.


12.4. ¿Puede descartarse definitivamente 1552?

Con las fuentes examinadas no es posible afirmar que la fecha del 1 de noviembre de 1552 esté demostrada mediante un acta contemporánea autenticada.

Tampoco sería riguroso afirmar que ha quedado refutada de manera absoluta únicamente porque no se haya localizado ese documento.

La conclusión más prudente es que la fecha tradicional necesita una demostración documental que no se ha podido establecer con las fuentes revisadas.

Mientras no se presente evidencia verificable, debe tratarse como una fecha tradicional pendiente de comprobación, no como un hecho histórico plenamente demostrado.


13. Reconstrucción cronológica: del territorio prehispánico al pueblo colonial

La siguiente cronología reúne los principales momentos que deben considerarse para comprender la historia de Chota.


Antes de la conquista española

El territorio de la actual provincia de Chota estuvo habitado por sociedades prehispánicas. Los sitios arqueológicos y los materiales culturales permiten estudiar sus formas de ocupación y sus transformaciones a lo largo del tiempo.

La existencia de esta ocupación no demuestra por sí sola cuándo se formó el núcleo urbano colonial.

1530-1540: conquista y primeras visitas

La conquista española transformó las relaciones de poder y dio inicio a la reorganización administrativa de las poblaciones indígenas.

La visita de Cristóbal de Barrientos de 1540 constituye una fuente fundamental para estudiar el contexto territorial de Cajamarca y Huambos.

Décadas de 1540 y 1550: encomiendas y organización colonial

Las encomiendas y las relaciones tributarias modificaron las formas de administración de las poblaciones indígenas.

La documentación de este periodo debe examinarse para determinar qué lugares y autoridades aparecen registrados y cómo se relacionaban con Cajamarca y Huambos.

1567: referencias a Todos los Santos de Llaucán

La visita de Gregorio González de Cuenca constituye una referencia importante para estudiar la situación de Llaucán antes de las reducciones toledanas.

1571-1572: Chota y Llaucán en las visitas

Las visitas de Cajamarca permiten estudiar la situación de ambas localidades y constituyen una base documental para las hipótesis sobre la posterior reorganización de la población.

1573-1580: posible formación del pueblo colonial

Carranza Rimarachín propone que Todos los Santos de Chota se formó entre 1574 y 1580 como resultado de la reducción de población vinculada a Todos los Santos de Llaucán.

Tapia propone una cronología más específica y plantea la posibilidad de que el pueblo se formalizara en torno al 24 de junio de 1574. Esta fecha es una hipótesis de investigación, no una fundación acreditada por un acta localizada y verificada.

1583: Chota en la relación publicada por Levillier

La relación administrativa publicada por Roberto Levillier incluye a Chota entre los pueblos vinculados al repartimiento de Cajamarca.

Este dato permite estudiar la situación administrativa del pueblo a fines del siglo XVI, aunque no establece por sí solo la fecha exacta de su formación.

1596: registros religiosos y demográficos

La documentación vinculada a la visita de Santo Toribio de Mogrovejo permite estudiar la situación religiosa y poblacional de Chota al final del siglo XVI.

La cifra de 1.890 ánimas recogida en los materiales examinados constituye una referencia relevante, cuya interpretación depende de la categoría y el alcance del registro original.


14. ¿Qué documentos permitirían resolver las principales dudas?

La investigación histórica de Chota puede avanzar mediante la búsqueda y el análisis de documentos que permitan responder preguntas todavía abiertas.

14.1. El supuesto acta de 1552

Es necesario localizar el original o una copia antigua de procedencia verificable, establecer su autenticidad y contrastar su contenido con otras fuentes contemporáneas.

14.2. La orden de reducción

Sería especialmente importante localizar un expediente que describa expresamente la reducción de Llaucán y la formación del pueblo de Chota.

14.3. Los padrones de población

Los registros anteriores y posteriores a la posible reducción permitirían comparar la composición de las poblaciones, siempre que se identifiquen correctamente las categorías demográficas.

14.4. Los documentos sobre tierras y estancias

Los litigios, las distribuciones de tierras y los documentos relacionados con estancias podrían aportar información sobre los habitantes de Llaucán y Chota, sus autoridades y los cambios territoriales.

14.5. La documentación eclesiástica

Los registros de doctrinas, visitas pastorales y actividades religiosas pueden ayudar a reconstruir la organización del pueblo y de su población.

14.6. Los registros de las autoridades indígenas

Los documentos que identifican a los curacas y las guarangas permitirían comprender mejor la participación de las autoridades indígenas en la reorganización de las poblaciones.

14.7. La evidencia arqueológica del núcleo urbano

La investigación arqueológica del centro histórico de Chota podría contribuir a determinar la antigüedad de las ocupaciones y las transformaciones del asentamiento.

Esta investigación tendría que desarrollarse mediante procedimientos arqueológicos adecuados. Encontrar materiales antiguos no basta por sí solo para establecer la fecha exacta de fundación de una ciudad.


15. Conclusiones generales

La historia de Chota debe reconstruirse mediante la combinación de arqueología, etnohistoria y documentación colonial. Las fuentes disponibles permiten formular conclusiones importantes, aunque varias cuestiones siguen abiertas.

Primera. El territorio de la actual provincia de Chota posee una larga historia de ocupación humana anterior a la conquista española. Los sitios arqueológicos de la región constituyen una fuente fundamental para investigar ese pasado.

Segunda. Las fuentes coloniales distinguen los ámbitos de Cajamarca y Huambos. La interpretación de Jesús Carranza Rimarachín sitúa al pueblo colonial de Chota dentro de la organización de Cajamarca, vinculado a la guaranga de Bambamarca, y no como uno de los pueblos del repartimiento de los Huambos.

Tercera. La visita de Cristóbal de Barrientos de 1540 es una fuente esencial para estudiar la organización temprana de las poblaciones indígenas. Sin embargo, no permite por sí sola determinar cuándo se formó el pueblo colonial de Chota.

Cuarta. Las visitas de 1567 y 1571-1572 constituyen referencias importantes para estudiar la situación de Llaucán y Chota antes y durante el proceso de reducciones.

Quinta. La hipótesis de Jesús Carranza Rimarachín sostiene que Todos los Santos de Chota se formó entre 1574 y 1580 como consecuencia de la reducción de población vinculada a Todos los Santos de Llaucán. Juan Tapia desarrolla esta interpretación y propone una cronología más específica, pero la magnitud exacta del traslado y su fecha precisa requieren mayor comprobación documental.

Sexta. La relación de 1583 publicada por Roberto Levillier incluye a Chota entre los pueblos vinculados al repartimiento de Cajamarca. Esta referencia constituye una pieza importante para estudiar la situación administrativa del pueblo a fines del siglo XVI, aunque no demuestra por sí sola que toda su población procediera de Llaucán.

Séptima. Los registros vinculados a la visita de Santo Toribio de Mogrovejo permiten estudiar la situación religiosa y poblacional de Chota en 1596. Las cifras deben interpretarse según las categorías y el alcance de cada anotación.

Octava. La fecha tradicional del 1 de noviembre de 1552 no ha quedado demostrada, en las fuentes examinadas, mediante un acta contemporánea autenticada y de procedencia verificable. Esta falta de comprobación obliga a mantener una actitud crítica, pero no equivale por sí sola a demostrar que nunca ocurrió una fundación anterior.

Novena. La hipótesis de que Chota se consolidó como pueblo colonial durante las reducciones de la década de 1570 constituye una explicación importante que debe continuar investigándose. Su evaluación depende de la convergencia entre las visitas, las relaciones de pueblos, los registros demográficos y la documentación sobre Llaucán.

Décima. El origen de Chota no debe reducirse necesariamente a un solo día. La ocupación prehispánica del territorio, la posible existencia de un asentamiento previo y la constitución del pueblo colonial pudieron corresponder a momentos diferentes.


16. Reflexión final: comprender el origen de Chota

La historia de Chota es más compleja que la búsqueda de una única fecha de fundación.

Su pasado comprende las sociedades que habitaron el territorio antes de los incas, las transformaciones políticas del periodo prehispánico, la conquista española, la organización de las encomiendas, las visitas coloniales y la reorganización de las poblaciones indígenas durante las reducciones.

La posible relación entre Todos los Santos de Llaucán y Todos los Santos de Chota constituye una línea de investigación especialmente relevante. Si nuevos documentos confirman que una parte importante de la población de Llaucán fue trasladada a Chota, ese proceso permitiría comprender mejor cómo se formó el pueblo colonial y cómo cambiaron las relaciones territoriales de la región.

La presencia de Chota en las fuentes de 1571 y 1583 demuestra que su historia debe estudiarse dentro de una secuencia documental que precede al final del siglo XVI. Estas referencias no resuelven por sí solas todos los interrogantes, pero ofrecen una base para seguir investigando.

La tarea histórica no consiste en sustituir una fecha tradicional por otra igualmente incierta. Consiste en identificar los documentos, evaluar su autenticidad, comparar sus contenidos y formular conclusiones proporcionales a la evidencia.

La historia de Chota merece una reconstrucción rigurosa, capaz de reconocer los conocimientos establecidos, examinar críticamente las tradiciones y mantener abiertas las preguntas que todavía no tienen respuesta definitiva.

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